sábado, 26 de agosto de 2017

Ali A. Rizvi: "Toda fe es tóxica."


A continuación, una de las últimas y más interesantes publicaciones de Alí A. Rizvi, librepensador y autor del libro The Atheist Muslim (El Musulmán Ateo). La traducción de estos cortos párrafos, labor personal que asumí con el único propósito de difundir el pensamiento del Sr. Rizvi, es el trabajo de un aficionado, motivo por el cual asumo toda culpa por cualquier error posible en su ejecución.

La "fetichización" de la virginidad y la "pureza" de María - que el Islam comparte con el Cristianismo - es lo que guía la mentalidad detrás del hijab, la mutilación genital femenina (MGF) y la "cultura de la modestia".

Quienes dicen, correctamente, que no puedes abordar el jihadismo sin abordar el Islam deben recordar, también, que no puedes abordar el Islam sin abordar la toxicidad de la "fe" religiosa - creer en afirmaciones no confirmadas sin evidencia.

Si crees que la fe religosa es maravillosa, pero el Islam es un problema, no serás creíble por mucho tiempo. No es diferente decir que el Islam es maravilloso, pero el jihadismo es un problema. No puedes seguir podando las ramas mientras dejas el árbol y sus raíces intactas. Ellas seguirán creciendo.

Recuerda que la Edad de la Ilustración, el Secularismo y la Revolución Científica no estuvieron "enraizadas en valores judeocristianos". Fueron, en verdad, un RECHAZO de los valores judeocristianos, y aparecieron luego de la castración y la dilución del Judaísmo y el Cristianismo por racionalistas y librepensadores.

El Islam, por el contrario, ESTÁ enraizado en valores judeocristianos. Es, prácticamente, un plagio de estos dos cultos predecesores. Comparte muchas de sus historias y fábulas al pie de la letra y, hoy, se ve precisamente como esas otras mitologías abrahámicas se verían si la Ilustración nunca hubiera ocurrido.

Si queremos resistir la influencia del Islam sobre la sociedad racional y civilizada, debemos hacer lo que pensadores de la Ilustración, como Locke, Rousseau y Voltaire hicieron cuando el Cristianismo encabezaba las listas de La-Peor-Religión-Del-Mundo.

Lo peor acerca del Islam no es el terrorismo. Podemos enfrentar el terrorismo y lo hemos hecho con éxito. Hemos hecho la transición de organizaciones terroristas globales que estrellan aviones contra edificios y detonan sistemas subterráneos a individuos solitarios que atropellan multitudes con sus autos. Más que por el terrorismo, el Islam es peligroso por las mismas razones que el Cristianismo y el Judaísmo fueron peligrosos antes que él. Ellos incitan - incluso comdandan y elogian - creer cosas sin evidencia.

Esto significa que habrán generaciones enteras de jóvenes estudiantes de ciencia dudando de hechos establecidos como la evolución y el cambio cimático, incapaces de pensamiento crítico y de discernir la realidad de la ficción.

Este es un desenlace mucho más mortal que unos pocos cadáveres y bombas aquí y allá. Si alguna vez te preguntas cómo es que tantas personas cayeron en las mentiras de Trump, recuerda que una mayoría de adultos americanos, maduros y alfabetizados - en 2017 - cree realmente que una virgen dio a luz al hijo de un padre celestial, sobrenatural e invisible, y que los ángeles en verdad existen.

Cuando poblaciones enteras de hombres y mujeres maduros pueden creer en estos cuentos de hadas, puedes hacer que crean cualquier cosa. Es una pendiente resbaladiza. Como el propio Voltaire dijo, "Aquellos que pueden hacerte creer absurdos, pueden hacerte cometer atrocidades."

Tratar de encontrar las diferencias entre el Islam y el Cristianismo/Judaísmo de los cuales deriva (y estas diferencias sí existen) no nos ayudará a enfrentarlo. Lo que nos ayudará es encontrar PARALELOS y SIMILITUDES (las cuales superan por mucho a las diferencias) - y mirar hacia atrás para ver cómo derrotamos al Cristianismo y al Judaísmo en sus formas originales, para que puedan existir en la forma diluída, castrada y atenuada de hoy.

Un futuro similar para el Islam puede parecer inimaginable para muchos - de la misma forma que el estado debilitado, actual del Cristianismo era inimaginable para las personas hace unos pocos siglos. Pero puede suceder y sucede. En el pasado, las personas solían sacrificar a sus primogénitos a los dioses mayas y griegos. Hoy, nadie se toma en serio estos mitos. Este es el ciclo de la historia.

Toda fe es tóxica. Enfréntala en sus raíces, no en sus ramas. Todas las religiones del pasado son mitologías de hoy. Hagamos que todas las religiones de hoy sean las mitologías de mañana. 


- Alí A. Rizvi 


Traducido por: José Luis Huerto Aguilar

viernes, 3 de febrero de 2017

Un sueño sin sueños: El surgimiento de la conciencia en recién nacidos.

Lo que sigue es una traducción del artículo "When Does Consciousness Arise in Human Babies?", publicado en SCIENTIFIC AMERICAN por Christof Koch en setiembre de 2009:

¿Cuándo emerge la conciencia en los bebés humanos? 


Las madres querrán crucificarme por esta aparentemente cruel pregunta, pero necesita ser propuesta: ¿Cómo sabemos que un recién nacido y un infante saludable están cocientes? No hay duda de que el bebé está despierto. Sus ojos están abiertos, se mueve y hace muecas y, más importante, llora. Pero todo esto no es lo mismo que estar conciente, experimentar dolor, ver el color rojo o oler la leche de mamá.

Es bien reconocido que los infantes no tienen conocimiento de su propio estado, emociones y motivaciones. Incluso niños mayores capaces de hablar tienen poca percepción de sus propias acciones. Cualquiera que haya criado a un niño está familiarizado con la mirada en blanco de un adolescente cuando se le pregunta por qué hizo algo particularmente imprudente. Un encogimiento de hombros y un "no sé, parecía una buena idea" es lo máximo que escucharás.

Aunque un recién nacido carece de conciencia de sí mismo, el bebé procesa estímulos visuales complejos y atiende a sonidos y objetos visibles en el mundo, preferentemente observando caras. La agudeza visual del infante solo le permite ver borrones, pero el circuito básico tálamo-cortical necesario para sostener percepciones simples visuales y de otro tipo ya está en su lugar. Y las capacidades linguísticas en los bebés están modeladas por el ambiente en el que crecen. La exposición a los sonidos del habla materna en los confines del útero le permite al feto captar regularidades estadísticas para que el neonato pueda distinguir la voz de su madre e incluso su lenguaje del de otros. Una conducta más compleja es la imitación: si papá saca su lengua y la retuerce, el infante inmita sus gestos combinando información visual con información propioceptiva de sus propios movimientos. Es, por lo tanto, probable que el bebé tenga un nivel básico de conciencia no reflexiva, orientada al presente.  

Camino a la Conciencia

¿Pero cuándo comienza la travesía mágica hacia la conciencia? La conciencia requiere una sofisticada red de componentes altamente interconectados, las células nerviosas. Su sustrato físico, el complejo tálamo-cortical, que proporciona a la conciencia su contenido altamente elaborado, comienza a establecerse entre las semanas 24 y 28 de la gestación. Aproximadamente dos meses después, la sincronía del ritmo electroencefalográfico (EEG) entre ambos hemisferios corticales señala el inicio de la integración neuronal global. Por lo tanto, muchos de los elementos necesarios para la conciencia están en su lugar hacia el tercer trimestre. A partir de este período, los infantes pretérmino pueden sobrevivir fuera del útero bajo cuidado médico apropiado. Y, como es mucho más fácil observar e interactuar con un pretérmino que con un feto de la misma edad gestacional en el útero, el feto suele ser considerado como un bebé pretérmino, como un recién nacido no nacido. Pero esta noción pasa por alto el singular ambiente uterino: suspendido en una cálida y oscura caverna, conectado a la placenta que bombea sangre, nutrientes y hormonas a su creciente cuerpo y cerebro, el feto está dormido.

Experimentos invasivos en ratas y corderos y estudios observacionales que usan ultrasonido y registros eléctricos en humanos demuestran que el feto, durante el tercer trimestre, está casi siempre en uno de dos estados de sueño. Lamados sueño activo y sueño tranquilo, estos estados pueden ser distinguidos usando electroencefalografía. Sus diferentes registros en el EEG van de la mano con distintos comportamientos: respirar, deglutir, lamer y mover los ojos, pero sin movimientos corporales a gran escala en el sueño activo; no respiración, no movimientos oculares y actividad muscular tónica en el sueño tranquilo. Estos estados corresponden al sueño REM (Movimiento Rápido Ocular) y al sueño de onda lenta comunes a todos los mamíferos. En la gestación tardía, el feto está en uno de estos dos estados de sueño el 95% del tiempo, separado por breves transiciones.

Lo fascinante es el descubrimiento de que el feto está activamente sedado por la baja presión de oxígeno (equivalente a la de la cima del Monte Everest), el cálido y acolchonado ambiente uterino y un rango de sustancias neuroinhibitorias e inductoras del sueño producidas por la placenta y el propio feto: adenosina; dos anestésicos esteroides, alopregnanolona y pregnanolona; una potente hormona, la prostaglandina D2; y otros. El rol de la placenta en mantener la sedación es revelado cuando el cordón umbilical es ocluído mientras se mantiene al feto adecuadamente abastecido de oxígeno. El embrión de cordero ahora se mueve y respira continuamente. A partir de toda esta evidencia, los neonatólogos concluyen que el feto está dormido mientras su cerebro madura.

Embryo por Hypnothalamus (DeviantArt)

¿Sueño sin Sueños?

Una complicación se presenta. Cuando las personas despiertan durante el sueño REM, usualmente reportan sueños vívidos con extensas narrativas. Aunque la conciencia durante los sueños no es la misma que durante la vigilia - notoriamente, la introspección y la autorreflexión están ausentes - los sueños son concientemente experimentados y sentidos. Así que, ¿el feto sueña mientras está en sueño REM? Esto no es conocido. Pero, ¿sobre qué soñaría?

Luego del nacimiento, el contenido de los sueños es conformado por memorias recientes y remotas. Estudios longitudinales en niños por el psicólogo americano retirado David Foulkes sugieren que soñar es un desarrollo cognitivo gradual que está estrechamente relacionado con la capacidad para imaginar cosas visualmente y con las habilidades visuoespaciales. Por lo tanto, los sueños de los preescolares suelen ser estáticos y llanos, sin personajes que se muevan o actúen, escasos sentimientos y sin memorias. ¿Cómo sería soñar para un organismo que pasa su tiempo suspendido en una suerte de tanque de aislamiento, sin memorias y sin manera de imaginar algo en absoluto? Apuesto a que el feto no experimenta nada en el útero; que siente de la forma en la que nosotros sentimos cuando estamos en un profundo sueño sin sueños.

Los dramáticos eventos del parto por medios naturales (vaginal) causan que el cerebro despierte abruptamente, sin embargo. El feto es sacado a la fuerza de su existencia paradisíaca en el protegido, acuoso y cálido útero hacia un mundo hostil, aéreo y frío que asalta sus sentidos con sonidos, olores y visiones totalmente extraños; un evento altamente estresante.   

Como Hugo Lagercrantz, un pediatra del Instituto Karolinska en Estocolmo, descubrió hace dos décadas, un masivo incremento repentino de noradrenalina - más poderoso que durante cualquier lanzamiento en paracaídas o escalada al descubierto que el feto pueda emprender en su vida adulta - así como una liberación de la anestesia y sedación que ocurre cuando el feto se desconecta de la placenta materna, excitan al bebé para que pueda afrontar las nuevas circunstancias. Toma su primer aliento, despierta y comienza a experimentar la vida. 




(Lectura Adicional)
  • The “Stress” of Being Born. Hugo Lagercrantz and Theodore A. Slotkin in Scientific American, Vol. 254, No. 4, pages 100–107 (92–102); April 1986.
  • The Importance of “Awareness” for Understanding Fetal Pain. David J. Mellor, Tamara J. Diesch, Alistair J. Gunn and Laura Bennet in Brain Research Reviews, Vol. 49, No. 3, pages 455–471; November 2005.
  • The Emergence of Human Consciousness: From Fetal to Neonatal Life. Hugo Lagercrantz and Jean-Pierre Changeux in Pediatric Research, Vol. 65, No. 3, pages 255–260; March 2009.
 
 
Traducido por José Luis Huerto Aguilar
 
 

domingo, 4 de septiembre de 2016

"Fuera de contexto" ¿Se equivocó Dawkins?

El biólogo evolucionista Richard Dawkins senteció en su libro El Espejismo de Dios, que “El Dios del Antiguo Testamento es, posiblemente, el personaje más molesto de toda la ficción: celoso y orgulloso de serlo; un mezquino, injusto e implacable monstruo; un ser vengativo, sediento de sangre y limpiador étnico; un misógino, homófobo, racista, infanticida. Genocida, filicida, pestilente, megalómano, sadomasoquista; un matón caprichosamente malévolo.” 
 
Kali, consorte y aspecto destructor del dios Shiva, representada
por el pintor indio Raya Ravi Varma.

Una crítica que suele hacerse a la postura del biólogo británico, nos dice que "Aparte de ignorar por completo la máxima de los historiadores, de que jamás deben imponerse los valores y criterios morales de nuestra época a los propios del pasado histórico que se pretende investigar, ya que cada tiempo tuvo sus particulares códigos éticos, Dawkins tampoco tiene en cuenta las costumbres de los otros pueblos periféricos a Israel. Ni una sola palabra de cómo se percibía la violación como humillación, el incesto, el culto idolátrico a la fertilidad, la homosexualidad, la hospitalidad o la guerra en las distintas culturas de la antigüedad... ¿En base a qué criterios morales podemos condenar al Dios del Antiguo Testamento? Si Dios no existe ni el bien o el mal tampoco, ¿por qué tanta indignación contra la moralidad del Dios malévolo?" (1)

Esta y muchas otras críticas de naturaleza similar denuncian que Dawkins está tomando los relatos bíblicos y las costumbres detalladas en ellos "fuera de contexto" y que, por lo tanto, sus argumentos son inválidos. La órdenes genocidas, la misoginia y las leyes esclavistas del Antiguo Testamento deben ser, para los opositores de Dawkins, valoradas según su contexto histórico y los códigos éticos imperantes en el tiempo bíblico. Para poder juzgarlas necesitamos, sostienen ellos, la guía de un principio moral absoluto que nos diga qué está bien y qué está mal: Dios.

Los opositores de Dawkins no toman en cuenta que la intención del biólogo es, justamente, poner en evidencia la incompatibilidad entre los atributos y decretos divinos, supuestamente buenos e infalibles, y los principios que sostienen al mundo civilizado. Veamos:

Muchos están concientes de que las leyes del Antiguo Testamento permiten y norman la esclavitud. No obstante, el Nuevo Testamento no se queda atrás en sus exhortaciones a la obediencia y la servidumbre:


Es más, se admite el castigo a personas (siervos) que no saben qué cosa estan haciendo mal:


Un principio fundamental en la administración de justicia dicta que no podemos esperar que alguien se comporte como esperamos si previamente no le hemos comunicado nuestros deseos. En otras palabras, una persona no puede ser cupable de desobediencia si no conoce cuáles son las normas que debe obedecer. Como vemos, un principio tan básico e intuitivo involucra un razonamiento excesivo para los "iluminados" autores de la Biblia.

En las leyes sobre compraventa de esclavos es patente, además, la innegable misoginia bíblica. La mujer es tratada como un bien material más. En Éxodo se discuten las normas de posesión y comercio de diferentes pertenecias: vacas, ovejas, vestimenta, concubinas e hijas...¡propio de una sociedad civilizada! 


Podemos inferir que, si el amo no rechaza a la esclava y la toma como concubina, entonces está permitido que la venda a un extranjero. También que entre los "derechos de una hija" está el de ser vendida como esclava.

La obsesión bíblica por lo "puro" enmascara una completa ignorancia sobre los procesos fisiológicos naturales del ser humano e implica la consideración de lo femenino como sucio y contaminado. Actualmente, en países dominados por la mentalidad misógina de la religión abrahámica, el valor de las mujeres suele medirse de acuerdo a su "pureza" en el campo sexual. Otro ejemplo de cómo los prejuicios y supersticiones ancestrales humillan a las personas del mundo moderno:


Como si lo anterior fuera poco, una mujer se considera doblemente inmunda si da a luz a una niña:


Lo que demuestran estos ritos de "purificación" es una completa ignorancia sobre la naturaleza biológica de la mujer: un ejemplo más de la constante equiparación entre lo "femenino" y lo "sucio" que se hace a lo largo de la Biblia. Los versículos bíblicos también respaldan la sumisión de la mujer frente al varón; una actitud incompatible con todo concepto moderno de igualdad de género. Esta es la imagen de la mujer bíblica ideal: una silenciosa paridora de hijos:

 
Tan preocupante como todo lo anterior es la justificación que ofrece la Biblia a la violencia "en defensa de la Fe", cuyos efectos vivimos claramente en la actualidad. El odio asesino entre diferentes religiones puede rastrearse hasta indicaciones bíblicas como la siguiente. Lo que llamamos "extremismo" suele ser el resultado de la interpretación más inmediata, obvia y literal de textos religiosos similares: 

 
En un mundo que busca unificar a las personas bajo leyes que garanticen un trato equitativo e igualdad de derechos, no podemos ignorar el desprecio de las religiones abrahámicas hacia la homosexualidad. El odio homofóbico es más evidente en naciones como Irán y Arabia Saudita, gobernadas por dictaduras teocráticas islámicas. No obstante, no solo el Islam promueve la violencia contra la comunidad LGBT; la religión cristiana es homofóbica e intolerante en sus raíces y sus propias leyes han sido, en gran medida, la inspiración directa de la Escritura islámica: 



Debe quedar claro que Dawkins no dirige su crítica del Dios Bíblico a los israelitas ancestrales -supersticiosos, analfabetos y científicamente ignorantes- sino a personas del siglo XXI, cuya educación y nivel de vida dependen de una civilización fundada en valores de justicia, libertad, igualdad, racionalidad y rigor científico. El mundo moderno, nuestro mundo, le debe mucho más a la Grecia Clásica que a la doctrina cristiana. Bajo la perspectiva de la modernidad, Jehová es, en efecto, un monstruo, y tenemos todo el derecho de calificarlo como tal. De hecho, la definición más aceptada de "civilización" es un conjunto de ideas, costumbres y conocimientos que definen a la sociedad humana en un estadío de su evolución; los atributos que definen a Jehová, obtenidos de las historias y sugerencias de la Biblia, conforman la antítesis de todo lo que podemos calificar como civilizado. 

Los opositores de Dawkins parecen ignorar que, para él, Jehová es un villano ficticio -un monstruo imaginario de la calaña de Sauron, Palpatine o Cthulhu- y la Biblia, una mera colección de fábulas de mal gusto. ¿Tenemos, acaso, defensores del Señor Oscuro de los Sith argumentando que "jamás deben imponerse los valores y criterios morales de nuestra época a los propios del pasado histórico que se pretende investigar, ya que cada tiempo tuvo sus particulares códigos éticos"? Con la misma facilidad con que repudiamos a los villanos de la literatura fantástica, Dawkins repudia al monstruo original de las Escrituras religiosas.

A cerca de la segunda objeción a Dawkins, "¿En base a qué criterios morales podemos condenar al Dios del Antiguo Testamento? Si Dios no existe ni el bien o el mal tampoco.", el filósofo y neurocientífico Sam Harris elaboró una interesante respuesta en su libro The Moral Landscape (El Paisaje Moral). En uno de mis artículos favoritos de su página web, que tuve al agrado de traducir (pido disculpas, de antemano, por cualquier error que haya cometido en la traducción), Harris explicó:

Definimos a la física, hablando con ligereza, como nuestro mejor esfuerzo por entender el comportamiento de la materia y la energía del universo. La disciplina se define con respecto al objetivo de comprender cómo se comporta la materia. Por supuesto, cualquiera es libre de definir la física de otra manera. Un físico Creacionista puede entrar en este cuarto y decir, "Bueno, esa no es mi definición de la física. Mi física está diseñada para adecuarse al libro de Génesis." Pero somos libres de responder a esa persona diciendo, "¿Sabes?, tú no perteneces realmente a esta conferencia. Esa no es la física en la que estamos interesados. Estás usando la palabra de una forma diferente. No estás jugando nuestro juego linguístico." Tal gesto de exclusión es tan legítimo como necesario...

...Así que argumentaré, brevemente, que la única esfera de preocupación moral legítima es el bienestar de las criaturas conscientes... 

...Estoy afirmando que la consciencia es el único contexto en el que podemos hablar de moralidad y valores humanos. ¿Por qué la consciencia no es un punto de partida arbitrario? Bueno, ¿cuál es la alternativa? Tan solo imagina que alguien venga diciendo que posee otra fuente de valor que no tiene nada que ver con la experiencia actual o potencial los seres conscientes. Cualquiera que sea, debe ser algo que no pueda afectar la experiencia de nada en el universo, en esta vida o en cualquier otra.

Sam Harris, filósofo y neurocientífico.

Si pusieras esta fuente de valor imaginaria en una caja, creo que lo que tendrías en esa caja sería -por definición- la cosa menos interesante del universo. Sería -de nuevo, por definición- algo por lo que no puede sentirse interés. Cualquier otra fuente de valor tendría algún tipo de relación con la experiencia de los seres conscientes. Así que no creo que la consciencia sea un punto de partida arbitrario. Cuando hablamos de correcto e incorrecto, de bien y mal, y sobre resultados que importan, estamos hablando necesariamente de cambios actuales o potenciales en la experiencia consciente. 

Añadiría que el concepto de "bienestar" captura todo aquello que puede importarnos en la esfera moral. El reto es tener una definición de bienestar que sea verdaderamente amplia y pueda absorber todo aquello que nos importa... 

...La verdad es que la ciencia no está libre de valores. La buena ciencia es el producto de nosotros dando valor a la evidencia, a la consistencia lógica, a la parsimonia y a otras virtudes intelectuales. Y, si no valoras esas cosas, no puedes participar de la conversación científica. Lo que digo es que no tenemos que preocuparnos por las personas que no valoran la prosperidad humana, o que dicen no hacerlo. No necesitamos escuchar a las personas que se sientan a la mesa diciendo "¿Sabes?, queremos cortar las cabezas de los adúlteros en el medio tiempo de nuestro partido de fútbol porque tenemos un libro dictado por el Creador del universo que dice que debemos hacerlo." En respuesta, somos libres de decir, "Bueno, parece que estás confundido acerca de todo. Tu física no es física y tu moral no es moral." Estas son jugadas equivalentes, intelectualmente hablando. Surgen de la misma implicación con los hechos reales acerca de cómo es el universo. En términos de moralidad, nuestra conversación puede proceder con referencia a hechos sobre las experiencias cambiantes de las criaturas conscientes. Me parece tan legítimo, científicamente, definir la moralidad de esta manera como lo es definir la física en términos del comportamiento de la materia y la energía. Pero la mayoría de la gente involucrada en el estudio científico de la moralidad parece no percatarse de ello.

Las ideas de Sam Harris nos explican, por ejemplo, por qué nos resultaría absurdo tener preocupaciones morales sobre una piedra o un pedazo de madera: ambos objetos están desprovistos de consciencia y son incapaces de experimentar bienestar.

Por otro lado, el requerimiento de un principio absoluto e inmutable para definir nuestras nociones de moralidad constituye una exigencia innecesaria que las religiones pretenden imponer. Otros campos del conocimiento y el quehacer humano, como la Medicina, se sostienen perfectamente sobre definiciones aceptadas universalmente, pero que son, en última instancia, provisionales. Lo que hace tan solo 50 años se consideraba "saludable" para un anciano podría entrar, actualmente, en el rango de lo patológico. Algunas condiciones francamente patológicas en la mayor parte del mundo, como la anemia de células falciformes y la alfa talasemia, son factores protectores contra la malaria (causada por un parásito intracelular que subsiste dentro de los eritrocitos humanos durante parte de su ciclo vital). Como el Plasmodium, causante de la malaria, sólo puede parasitar eritrocitos sanos, las personas afectadas por anemia de células falciformes y alfa talasemia -las cuales provocan alteraciones estructurales en el eritrocito- están relativamente protegidas frente a la malaria. En este caso, vemos claramente porqué los conceptos de salud y enfermedad no son absolutos. Un caso similar ocurre en relación con la intolerancia a la lactosa: la definciencia de lactasa, enzima encargada de digerir la lactosa, es totalmente normal en regiones donde no se han domesticado, históricamente, animales productores de leche. Con la introducción de una dieta rica en productos lácteos, esta condición no patológica dio lugar a una de las enfermedades más prevalentes de nuestro medio.

Lo anterior no justifica, por ejemplo, que una persona nos diga que su hipertensión arterial lo hace más saludable que el resto de la población, o que un paciente diabético afirme que su salud se incrementa de manera directamente proporcional al daño renal que le provoca su enfermedad. Aunque los conceptos de salud y enfermedad no son absolutos, aquellas dos personas simplemente no saben de qué están hablando. Sus nociones sobre salud y enfermedad pueden (y deben) ser excluidas de inmediato.

Como vemos, nuestras definiciones más importantes no dependen de un principio absoluto e inmutable para ser válidas y para que nos sea posible trabajar exitosamente con ellas. Si esto es cierto para la Medicina, ¿por qué no para la moral?


miércoles, 17 de agosto de 2016

"Permitan a las mujeres iraníes entrar a sus estadios."

Tomado y traducido del muro de Facebook de A Mighty Girl

"Permitan a las mujeres iraníes entrar a sus estadios."

Una valiente fanática del deporte está tomando una postura a favor de los derechos de las mujeres en los Juegos Olímpicos, sosteniendo una pancarta que lee "Permitan a las Mujeres Iraníes Entrar a Sus Estadios" durante los partidos de voleyball del equipo nacional iraní. El país ha prohibído durante mucho tiempo a las mujeres atender los partidos de fútbol masculino y, como el juego incrementó su popularidad, extendió la prohibición a los juegos de voleyball masculino hace cuatro años. Darya Safai, de 35 años, ha estado organizando protestas contra esas prohibiciones por dos años y, en las Olimpíadas, estaba decidida a difundir aún más su demanda por igualdad de género: "Amo al vóleyball, al football, porque amo a nuestro equipo nacional," explica ella. "Queremos disfrutar (al equipo), hombres y mujeres. Quiero alentar a mi equipo nacional, es mi derecho y el de todas las mujeres iraníes cuyas voces son silenciadas."

Safai, quien nació en Irán pero ha vivido en Bélgica desde que fue encarcelada por tomar parte en demostraciones antigubernamentales, sostuvo su pancarta por primera vez durante el partido Irán/Egipto, el sábado, y dice que planea atender todos los partidos de voleyball de Irán, incluyendo los cuartos de final de mañana. Aunque muchos en la audiencia demostraron su apoyo, algunos hombres le gritaron, incluyendo al fan iraní en la foto con Safai. En cierto punto, el personal de seguridad vino a retirarla del estadio y ella les dijo, "Lo siento mucho. Por lo que estoy luchando son los derechos de las mujeres iraníes de estar en los partidos. Es mi derecho estar aquí. Es el derecho básico de las mujeres iraníes." Añadió que "duele tener que explicar una y otra vez que esta acción pacífica no es un mensaje político, sino un mensaje positivo de paz y derechos humanos."  

Al final, se retractaron y Safai pudo sostener su pancarta durante el juego: "Mantuve mi cartel arriba por toda la duración del partido," dijo ella. "Mis manos estaban temblando por sostener el cartel. Pero lo sostuve hasta el final." Ella espera que el Comité Olímpico Internacional ayude a  afianzar la causa de las mujeres iraníes que buscan mayor igualdad. "Ellos tienen mucho poder en el mundo de los deportes y espero que lo usen para luchar contra la discriminación de género," afirmó Safai. "Ese es el espíritu de los Juegos Olímpicos"  


Traducción: José Luis Huerto Aguilar

martes, 22 de marzo de 2016

El cuento de la Virgen Maria: fuente de humillación y represión hacia las mujeres

ATENCIÓN: Lo que sigue es la traducción de un fragmento del libro aún no publicado "The Atheist Muslim" (El Musulmán Ateo) de Alí A. Rizvi. Pido disculpas, de antemano, por cualquier error en mi traducción del original. 

¿Impura? ¿Deshonrada? Arte digital del polaco Igor Morski

La más catastrófica muestra de misoginia en toda la religión yace en el propio corazón del cristianismo – en la historia de la Virgen María… Es una que es llevada al Islam, que comparte esta creencia, y sus implicaciones han sido históricamente devastadoras para las mujeres. 

Como Christopher Hitchens hizo notar: …“Por alguna razón, muchas religiones se fuerzan a sí mismas a pensar en el canal de parto como una calle de un solo sentido, e incluso los coreanos tratan a la Virgen María con reverencia.”

María dio a luz a Cristo como una virgen, sin que un hombre jamás la tocara. Ella es, por lo tanto, descrita como pura, casta, incorrupta, inocente – albergando a la “inmaculada concepción” del hijo de Dios en su impoluta matriz.

¿Qué significa esto para las mujeres que son tocadas por hombres? ¿Son sus concepciones corruptas? ¿Son ahora sus personas y cuerpos impuros o contaminados? ¿Han sido “deshonradas”?

Piensa en las palabras que usamos para describir la primera experiencia de intimidad sexual de una mujer. “Perder mi virginidad.” ¿Qué es lo que se ha “perdido”, exactamente?  Cada vez que empezamos una nueva fase en nuestras vidas – comenzar una carrera, comprar nuestra primera casa, tener nuestro primer hijo – experimentamos una sensación de logro, una sensación de estar ganando algo, de comenzar un nuevo capítulo, de estar progresando. ¿Por qué es la exploración de la propia sexualidad, el inicio de la vida sexual de uno mismo, una característica universalmente apreciada de la existencia humana, registrada como una “pérdida”? “Perder mi inocencia.” ¿Cómo es que uno se vuelve menos inocente luego de experimentar una conexión sexual por primera vez? “Desflorar”. Otra palabra que implica remoción de belleza o santidad. ¿Estaba toda la belleza, santidad, castidad e inocencia de María confinada en su vagina? 

Hacer un fetiche de la virginidad de María – como hacen cristianos y musulmanes – es una enfermedad que conduce directamente a una peligrosa y antinatural glamorización del celibato y la represión sexual. Demonizar la sexualidad femenina es visto como una virtud, y usar la palabra “puta” de forma despectiva y culpabilizar a las víctimas son normas aceptadas. 

Cuando en verdad piensas sobre ello, esta es la clase de mentalidad que conduce a millones de jóvenes mujeres alrededor del mundo, principalmente en países mayoritariamente musulmanes, a tener que someterse a la violenta mutilación de sus genitales. Existe sólo un órgano en todo el cuerpo humano – masculino o femenino – que es responsable únicamente de proporcionar placer sexual: el clítoris. La vagina tiene una función reproductiva y el pene tiene funciones reproductivas y excretoras. El clítoris, sin embargo, no tiene funciones reproductivas, excretoras u otras, excepto el placer sexual – una función no requerida para que las mujeres se reproduzcan. Si Dios escogió otorgar este privilegio sola y únicamente a las mujeres, ¿no es demonizarlo una blasfema socavación de su plan divino?

Traducción por José Luis Huerto Aguilar

martes, 9 de febrero de 2016

El Libro de Job (versión resumida)

En la historia bíblica de Job, un hombre inocente y su familia son sometidos a una serie de desgracias por parte de Jehová. Cuando Job interroga a su dios sobre el porqué de tal castigo, que él considera injusto, la divinidad responde con demostraciones intimidantes de su propia grandeza y poder. Por ejemplo:

¿Puedes elevar tu voz hasta las nubes para que te cubran aguas torrenciales? ¿Eres tú quien señala el curso de los rayos? ¿Acaso te responden: “Estamos a tus órdenes”? ¿Quién infundió sabiduría en el ibis, o dio al gallo entendimiento? ¿Quién tiene sabiduría para contar las nubes? ¿Quién puede vaciar los cántaros del cielo cuando el polvo se endurece y los terrones se pegan entre sí? - Job 38:34-38

¿Tienes acaso un brazo como el mío? ¿Puede tu voz tronar como la mía? Si es así, cúbrete de gloria y esplendor; revístete de honra y majestad. Da rienda suelta a la furia de tu ira; mira a los orgullosos, y humíllalos; mira a los soberbios, y somételos; aplasta a los malvados donde se hallen. Entiérralos a todos en el polvo; amortaja sus rostros en la fosa. Yo, por mi parte, reconoceré que en tu mano derecha está la salvación. - Job 40:9-14

Los capítulos del 38 al 42 de Job rebosan con ejemplos semejantes, los cuales pueden resumirse en una simple frase: "Tus argumentos son inválidos porque soy mucho mejor que tú." Sí: un vulgar argumento ad verecundiam llevado a extremos absurdos que sólo la Biblia puede ofrecer. 

Básicamente: 


sábado, 2 de enero de 2016

¿Buscan los ateos juzgar a dios?


Te presento una de las mayores muestras de deshonestidad intelectual y doble estándar moral de nuestros tiempos. Cuando un creyente nos dice que "Dios es bueno" basándose en cambios positivos que ha experimentado en su propia vida o que ha presenciado en la vida otros, está usando un criterio muy simple para calificar a su dios como "bueno": la observación de un incremento en el bienestar de otros seres humanos. Un bienestar que se atribuye a la intervención divina en la vida de las personas. No obstante, cuando alguien se atreve a utilizar ese mismo criterio - la observación de un descenso en el bienestar de los seres humanos - para calificar a su dios (como calificaríamos a cualquier personaje imaginario en una historia ficticia) como "cruel" o "malvado", nos dicen que no tenemos autoridad para "juzgar a Dios". 

Esto es, como señala Sam Harris, "jugar al tenis sin una red": los creyentes emplean un criterio bastante claro para sustentar la bondad de su dios, pero cuando ese mismo criterio es usado como respaldo para el punto de vista contrario, lo invalidan y reemplazan por artificios como "dios es misterioso" o "no podemos juzgar a dios". No obstante, lo que los ateos juzgamos no es la autoridad de dios, - ¿Cómo podríamos? ¡Ni siquiera creemos en él! - sino la (poca) honestidad intelectual de los propios creyentes. La cita en la imagen de arriba, por ejemplo, no constituye un intento humano por cuestionar la autoridad divina; es una crítica a errores flagrantes en el pensamiento de millones de creyentes que no pueden aceptar lo obvio: que si ellos mismos califican a Dios a partir de la observación de cambios en la vida de las personas, cualquiera está autorizado para hacerlo, aunque alcance conclusiones totalmente opuestas.

Si te sientes capaz de afirmar "mi Dios es bueno" porque fuiste sanado de tus dolencias, no debes tener problemas cada vez que alguien diga que "Dios es cruel" tras perder a un ser querido o caer enfermo gravemente. Al fin y al cabo, todos están usando el mismo estándar para calificar a dios: las consecuencias de una supuesta intervención divina sobre la vida de las personas.

Cada vez que un ateo, como yo, hace notar la evidente falta de benevolencia en el mundo y la palmaria situación de violencia y miseria que millones de seres humanos atraviesan todos los días, no lo hace con ánimos de "rebelarse contra la autoridad divina"; simplemente está poniendo en tela de juicio la dudosa manera en que los creyentes caracterizan a su dios.